No hace mucho tiempo, vivía una niña con sus padres en su casita de la selva

La llamaban Flor


Lejos de allí, vivia con sus abuelitos, un niño  bueno y travieso en una casa de campo con un huerto que ayudaba a cuidar. 
Se llamaba Jan


Los niños crecieron y la escuela de los  pueblitos les quedaba pequeña.

Jan, tienes que ir a la ciudad con tus padres a la escuela de los niños mayores…

Se puso contento pero también  sintió pena de dejar a sus abuelitos y  al huerto

Me llevaré mi geranio…


Jan, le decía su profesora, mientras estaban en el huerto del colegio aprendiendo a plantar tomates…

”Vas a formar equipo con esta niña que acaba de llegar de su país  y se llama Flor”

Hola Flor, me llamo Jan y también hace unos días que he venido de mi pueblo.


¿Jan, me acompañas a casa? Mis padres no han podido venir porque trabajan.

Claro, ¿Que llevas en tu cartera? ¿Es una planta?

Si, es una planta que me he traído de mi país, de mi selva, un philodendron y me gustaría tenerla en mi casa.

Vamos primero a mi casa y te enseño el geranio de mis abuelos


Papá, es Flor, mi nueva amiga de la escuela.

¡ Hola Flor ¡ He puesto el geranio en mi mesa, junto a mi ordenador y así lo vigilo y lo cuido,  pero no está bien.
Tenemos que hacer algo. ¿Y si hablamos con vuestra tutora de jardinería del colegio?
Parece muy amable y sabe mucho de plantas

 


Esta es  nuestra habitación y es oscura

Niños, cada planta es un ser vivo y con necesidades diferentes ... el geranio necesita aire y sol y el philodendron, necesita luz tamizada.

Acompañadme todos al Jardin de Maria ¡¡


 ¡Hola Marta¡ Vienes muy bien acompañada !!  Os presento a Flor, Jan y Judith y por supuesto a su geranio y a su philodendron.

Bienvenidos al Jardín de Maria. Este es un taller en el que aprendemos a cuidar  las plantas que nos han acompañado en nuestra infancia y les construimos una casa para que vivan bien y felices a nuestro lado.

¿Hacemos una para las vuestras?